App detector de campo magnético
El escaneo que no necesita una lente visible, un LED activo ni una red a tu alcance: solo el sensor que ya usa tu brújula.
El escaneo para lo que no ves en absoluto
La detección de lentes necesita una abertura visible. La de infrarrojos, un iluminador activo. Los escaneos inalámbricos, una radio a tu alcance. El detector de campo magnético no asume nada de eso: responde al propio hardware, esté donde esté.
Tu iPhone tiene un magnetómetro, el mismo sensor de la brújula. La electrónica distorsiona el campo: altavoces y motores llevan imanes, y cualquier corriente genera su propio campo. Acerca el sensor a un dispositivo oculto y la lectura se desvía de la línea base local. Como detector EMF para cámaras espía, esa desviación es la señal.
Primero la línea base
Una lectura del magnetómetro no significa nada aislada: el campo terrestre varía y cada edificio lo distorsiona. Ponte en el centro de la habitación, lejos de paredes y aparatos, y observa el gráfico estabilizarse. Ese es tu punto de referencia. A partir de ahí lees desviaciones, no números absolutos.
Cómo barrer
- Muévete despacio y mantente cerca. El campo cae con fuerza con la distancia: centímetros, no un brazo.
- Recorre superficies en vez de agitar el teléfono.
- Busca un pico con bordes que sube hasta un máximo sobre un punto y baja a los lados.
- Confírmalo desde otra dirección, y explícalo antes de escalar.
Todo lo que no es una cámara espía
Es el modo con más falsos positivos: tornillos, bisagras, altavoces, cargadores, resortes y el acero de la pared leen fuerte. Por eso úsalo segundo, no primero: construye una lista de sospechosos con los otros escaneos y luego pregunta de cada uno una sola cosa: ¿hay electrónica dentro de esto que no debería estar? Un marco de madera que da un pico fuerte tiene algo dentro.